Mientras la Ley de Atracción a veces se pierde en "pedir" algo que vendrá, la Ley de Asunción (Neville Goddard) propone convertir el sueño futuro en un hecho presente asumiendo la sensación del deseo ya cumplido.
Atraer implica que hay una distancia. Asumir implica que la realidad ya existe en el campo cuántico y tú simplemente te vistes con ella. En nuestro protocolo, asimiliamos ambas: usamos la sustracción para limpiar el camino y la asunción para iluminar el destino.