La Acción Forzada nace de la carencia: "hago esto porque si no, no tendré dinero". La Acción Alineada nace de la intuición: es un impulso natural que no puedes evitar.
Antes de actuar, detente. Si sientes contracción en el estómago, estás forzando. Si sientes apertura o curiosidad, estás alineado. A veces, "no hacer" es la acción más potente que puedes tomar.