El Universo no te da lo que mereces por tus esfuerzos, te da lo que tú crees que vales. Tu "etiqueta de precio" es la vibración que emanas constantemente sobre tu propio valor. Si te sientes "barato", la realidad solo te mostrará ofertas de liquidación: relaciones a medias y migajas de abundancia.
Todos tenemos un techo mental de lo que nos permitimos recibir. Si tu termostato está programado en la escasez, cualquier entrada extra de dinero o amor se filtrará por imprevistos. Para dejar de estorbar, debes actualizar tu identidad antes de que el mundo cambie.
Actualizar tu identidad no es "fingir hasta que ocurra". Es entrenar a tu sistema nervioso para que se sienta cómodo en una nueva frecuencia de suficiencia. Es dejar de pedir permiso para ocupar tu lugar en el mundo.