Solemos prestar atención al cuerpo solo cuando duele. Eso es iluminar la carencia. El Ejercicio 14 consiste en entrenar la mente para observar lo que sí funciona en silencio.
Cierra los ojos y lleva la atención a tu corazón. Siente su latido automático. Recorre tus órganos y diles: "Gracias por funcionar en silencio". Al enviar señales de coherencia, permites que la inteligencia biológica recupere el mando.