La envidia es simplemente la detección de una frecuencia que te gusta pero que aún no te has dado permiso para habitar. No envidias lo que es imposible para ti; envidias lo que ya está en tu campo de posibilidades.
Cuando veas el éxito de otro y sientas ese pinchazo, detente. Di: "Gracias por mostrarme que esta frecuencia está disponible. Si puedo verlo en otro, es que mi radar ya es capaz de sintonizarlo". Al bendecir el éxito ajeno, le dices a tu SAR que esa información es bienvenida en tu vida.